Psiquiatría

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Abordaje. Patologías más frecuentes. Fármacos.

 

•DEPRESION:
 
La depresión es uno de los más comunes y más serios problemas de la salud mental que enfrenta la gente hoy en día. Es un trastorno afectivo que varía desde: bajas transitorias del estado de ánimo que son características de la vida misma, hasta el síndrome clínico, de gravedad y duración importante con signos y síntomas asociados, marcadamente distintos a la normalidad.La depresión es una enfermedad tratable, al igual que la diabetes o la hipertensión. 
El trastorno depresivo mayor se manifiesta por una combinación de síntomas que interfieren con la capacidad para trabajar, estudiar, dormir, comer y disfrutar de actividades que antes eran placenteras.  Los síntomas más comunes son: tristeza, angustia, falta de ganas, de iniciativa, alteraciones del apetito y del sueño, retraimiento social, pensamientos negativos, incluídos los de la propia muerte. 
Para más información sobre esta patología, haga click en el artículo correspondiente.
 
•DISTIMIA:
La distimia es un trastorno afectivo de carácter depresivo crónico, caracterizado por la baja autoestima y aparición de un estado de ánimo melancólico, triste y apesadumbrado. El trastorno distímico es uno de los más frecuentes entre los trastornos depresivos. Se considera que puede afectar a entre un 3 y un 5% de la población. El inicio suele ser temprano. Aparece con doble frecuencia en mujeres que en hombres, sola o asociada a otros trastornos psiquiátricos, sobre todo depresiones graves. Es frecuente en su evolución el deterioro social y el abuso de sustancias como alcohol y otras drogas. Encuentre más información en el artículo sobre alteraciones del ánimo.
 
  • ANSIEDAD:
 
La ansiedad es una reacción normal frente a las situaciones de la vida. Sin embargo, ésta se puede tornar  en disfuncional, cronificándose y constituyendo una patología.
La ansiedad aparece cuando el cuerpo entiende que estamos frente a un peligro, entonces, reacciona para protegernos. El problema es cuando esta respuesta es inadecuada a la situación: no hay peligro, pero igual aparecen los síntomas de ansiedad…
Los trastornos de ansiedad son, junto con la depresión, las causas más frecuentes de consulta con un psiquiatra.  Sin tratamiento, estas patologías tienden a cronificarse, y a generar una pobre calidad de vida para la persona, afectando diversas áreas de su vida: laboral, de pareja, familiar.
 
Los trastornos de ansiedad se clasifican en:
1. Ataques de pánico con o sin agorafobia
2. Ansiedad generalizada
3. Trastorno obsesivo compulsivo
4. Fobia social
5. Trastorno de estrés post traumático
6. Fobia específica
 
(Para más información sobre cada uno de ellos, haga click en el artículo bajo su nombre.)
 
Al dia de hoy, existen numerosos tratamientos, muy eficaces, para la resolución de estas patologías, que devuelven el bienestar y la calidad de vida a la persona. Por lo general, los tratamientos se basan en la combinación de la psicoterapia específica para cada trastorno con los fármacos (en caso que no sea de resolución sólo a través de la terapia).  La terapia más ampliamente probada como efectiva para estos trastornos, es la cognitivo conductual. Dentro de los fármacos, los IRSS (inhibidores de la recaptación de serotonina) y los ansiolíticos, se han mostrado como muy eficaces para la mejoría y desaparición de los síntomas. 
 
INSOMNIO: 
 
Se manifiesta por la perturbación de la calidad o de la cantidad de sueño con repercusiones sobre la actividad diurna. El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente. Cualquier persona puede padecer este trastorno. Algunas personas presentan un cuadro de insomnio que les impide llevar una vida normal. Por lo general, el insomnio es una consecuencia de la ansiedad provocada por problemas personales.
 
El insomnio afecta al 25% de los adultos aproximadamente. Las mujeres y los adultos mayores son los más afectados.
 
 
Síntomas:
1. Dificultad para dormir. 
2. Sueño ligero e irregular. 
3. Despertarse durante la noche.
4. Dificultades para recuperar el sueño.
5. No poder dormir más de 3 ó 4 horas  
6. Pesadillas, pensamientos sombríos.
 
Consecuencias:
 
1. Sensación de fatiga al despertar (sueño no reparador).
2. Somnolencia durante el día. 
3. Trastornos de la atención y de la memoria.
4. Entumecimiento en algunas partes del cuerpo.
5. Dificultades para mantenerse concentrado durante el día. 
6. Sensación de sueño, bostezos.
7. Irritabilidad, angustia.
8. Sensación de cansancio durante todo el día. 
9. Inicio de una depresión.
 
TRASTORNO BIPOLAR:
 
 
El trastorno bipolar es una afección que implica períodos de estado de ánimo irritable o elevado (manía), alternando con períodos de depresión. Las "fluctuaciones en el estado de ánimo" entre manía y depresión pueden ser muy abruptas. 
 
Tipos de trastorno bipolar:
Las personas con el trastorno bipolar tipo I han tenido al menos un episodio completo de manía con períodos de depresión. 
Las personas con trastorno bipolar tipo II nunca han experimentado un episodio maníaco completo y en su lugar presentan períodos de hipomanía (niveles elevados de energía e impulsividad que no son tan extremos como los síntomas de la manía). Dichos períodos hipomaníacos alternan con episodios de depresión.
Una forma leve de trastorno bipolar llamado ciclotimia implica fluctuaciones en el estado de ánimo menos severas con períodos de hipomanía y depresión leve. Es posible que las personas con trastorno bipolar tipo II o ciclotimia sean diagnosticadas erróneamente como pacientes que padecen únicamente depresión.
 
 
Cuáles son los síntomas?
 
La fase maníaca puede durar de días a meses y puede abarcar los siguientes síntomas:
agitación o irritación
autoestima elevada (delirios de grandeza, creencias falsas en habilidades especiales)
poca necesidad de sueño
estado de ánimo notoriamente elevado
hiperactividad
incremento de la energía
falta de autocontrol
pensamientos apresurados
compromiso exagerado en las actividades
control deficiente del temperamento
comportamientos imprudentes
incurrir en excesos de comida, bebida y/o consumo de drogas
deterioro de la capacidad de discernimiento
promiscuidad sexual
hacer gastos exagerados
tendencia a distraerse fácilmente
 
La fase depresiva del trastorno bipolar incluye los siguientes síntomas:
 
estado de ánimo bajo diariamente
dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones
trastornos en la alimentación: pérdida del apetito y pérdida de peso ó consumo exagerado de alimentos y aumento de peso
fatiga o desgano
sentimiento de desesperanza y/o culpa y falta de valor
pérdida de la autoestima
tristeza permanente
pensamientos frecuentes acerca de la muerte
trastornos del sueño: somnolencia excesiva ó incapacidad para dormir
pensamientos suicidas
apatía por las actividades que alguna vez fueron placenteras
aislamiento de los amigos
 
En ocasiones, hay una superposición entre las dos fases. Los síntomas maníacos y depresivos se pueden presentar juntos o uno detrás de otro en lo que se denomina estado mixto.
Para más información sobre esta patología, haga click en el artículo correspondiente.
 
 
 
 FARMACOS UTILIZADOS FRECUENTEMENTE. LO BASICO QUE HAY QUE SABER
 
 
 
ANTIDEPRESIVOS:
 
La familia de los antidepresivos se ha ampliado velozmente en los últimos años. Actualmente contamos con fármacos, más seguros, más tolerables, y con un perfil de menos efectos colaterales. Con qué tipos de antidepresivos contamos?
 
- Tricíclicos: son los primeros antidepresivos que han estado disponibles. La droga patrón es laimipramina. También existen la amitriptilina, clorimipramina, nortriptilina, desipramina.  Si bien son drogas altamente efectivas, al día de hoy no se las utiliza como de primera elección, debido a la necesidad de controles por el perfil de efectos adversos que presentan.  Los más comunes son sedación, sequedad bucal, constipación, visión borrosa, trastornos cardíacos y otros. 
 
- Inhibidores de la enzima monoaminooxidasa: junto con los anteriores, son drogas que han dejado de ser  de primera elección. Si bien altamente efectivas, son utilizadas en casos más severos o de no respuesta a otros fármacos. Como ejemplo de ellas se encuentra la tranilcipromina.  Con este grupo de fármacos es importante recordar que se requiere de una dieta especifica para evitar complicaciones. 
 
- Inhibidores de la recaptación de serotonina: ejemplos de ellas son la fluoxetina, citalopram, escitalopram, paroxetina, sertralina.  Son las drogas más comunmente utilizadas en la actualidad, por ser efectivas, altamente seguras y con un menor perfil de efectos colaterales. 
 
- Duales: en este grupo se encuentra la venlafaxina, droga también ampliamente utilizada en la actualidad. Por su perfil, tiene doble acción y podemos encontrarla en presentación de liberación retardada, lo que genera menos efectos colaterales aún. Otra droga de este grupo es el milnacipram. 
 
- Inhibidores selectivos de dopamina y noradrenalina: dentro de este grupo se encuentra elbupropión, droga conocida también por su utilización en los tratamientos para dejar de fumar. También se puede encontrar en la presentación de liberación prolongada, que disminuye el perfil de efectos colaterales. Estos últimos pueden ser: taquicardia, temblor, convulsiones.
 
 
ANSIOLITICOS: 
 
Son las drogas  más ampliamente utilizadas para el manejo del insomnio y de la ansiedad. Las benzodiacepinas actúan potenciando la acción del gaba, principal neurotransmisor inhibitorio del sistema nervioso central. Las drogas más conocidas son el clonazepam, lorazepam, alprazolam, diacepam, midazolam. Todas ellas con diferentes tiempos de acción y potencia. Existe además la vía de presentación sublingual, que las hace muy fáciles de usar. Si bien son útiles, también pueden presentar efectos colaterales, como dependencia, abstinencia, excesiva somnolencia, alteraciones de la memoria, etc. Por lo general se utilizan en combinación con los IRSS, para el tratamiento de ansiedad y depresión. Hay que recordar que están contraindicadas en pacientes con apneas del sueño y que no son recomendables en pacientes con asma o epoc. 
 
Actualmente también se utilizan drogas como el zolpidem,  zopiclona  y zaleplon. Estos son hipnóticos, estando desprovistos del efecto ansiolítico de las anteriores. Son drogas seguras, utilizadas fundamentalmente en los casos de insomnio.
 
 
 
ESTABILIZADORES DEL ANIMO:
 
 
 
Un estabilizador del ánimo es un fármaco que tiene eficacia para tratar las fases del trastorno bipolar, sin empeorar el ciclado a lo largo del tiempo. Dentro de este grupo se encuentran el litio, la carbamacepina, la oxcarbamacepina,  el ácido valproico, la lamotrigina.
 
- Litio: es el primer estabilizador descubierto. Es un fármaco altamente efectivo en el trastorno bipolar.  Para su correcto uso y efectividad debe ser dosado en sangre durante el tratamiento, para alcanzar una litemia efectiva y segura. Asimismo su uso requiere de controles de laboratorio periódicos, con inclusión de perfil tiroideo. También se controla con electrocardiograma.  Es importante conocer el rango de uso del litio, ya que en bajas concentraciones no es efectivo, pero en altas dosis puede convertirse en tóxico. Los efectos adversos más comunes son  temblor, alteraciones dermatológicas, alteraciones tiroideas y renales. 
 
- Carbamacepina: también utilizada como antiepiléptico, es una droga de utilidad para el trastorno bipolar. Puede utilizarse sola o en combinación con otro estabilizador. Droga segura si se utiliza prudentemente, también requiere de controles en sangre.
 
- Acido valproico: también muy eficaz e indicado para el trastorno bipolar, entre otras patologías. Este farmaco también es dosado en sangre, para asegurarnos que se encuentre en rango de efectividad. Los efectos adversos suelen aparecer en los inicios del tratamiento, por lo general son benignos y transitorios. Se incluyen cambios en el peso, alopecía, alteraciones hepáticas y ginecológicas. También se requieren controles de sangre, sobre todo hepáticos y plaquetas, para su correcto y  seguro uso.
 
- Lamotrigina: también se utiliza como antiepiléptico. Se ha sugerido que es una droga útil para el ciclado rápido en el trastorno bipolar, y para la fase depresiva. Esta droga se comienza a utilizar muy paulatinamente, para minimizar la posibilidad de efectos adversos, sobre todo en piel. Puede utilizarse sola o en combinación con otro estabilizador.
 
 
ANTIPSICOTICOS:
 
Debido a su importante acción sobre las alucinaciones y las ideas delirantes, los antipsicóticos fueron el boom en el tratamiento de la esquizofrenia. Sin embargo, hoy en día, su uso se ha ampliado enormemente hacia otras patologías. 
Algunos de los antipsicóticos clasicos, son: clorpromazina, levomepromazina, haloperidol, prometazina, tioridazina, trifluperazina, zuclopentixol.   Los nuevos antipsicóticos, más comunmente usados son: quetiapina, risperidona, olanzapina, clozapina, ziprasidona.  Estos últimos aparecen para mejorar el perfil de efectos adversos de los anteriores, y si bien tienen también algunos, son fármacos más tolerables.