Problemas sexuales

12-08-2015

Problemas sexuales

Problemas sexuales

Sabemos qué son realmente?

Nada más complejo que hablar de sexualidad. La sexualidad es parte de nuestra biología, pero a la vez es una construcción social, cultural e individual, lo que la hace única en cada ser humano.

Estamos rodeados de estímulos sexuales, se conoce la existencia de las disfunciones que se pueden padecer, se presentan en los medios de comunicación un sinfín de expertos en el tema. Pero en realidad, poco se habla realmente del tema: nos encontramos con pautas, estadísticas y supuestas normalidades que nos alejan de cómo cada persona vive su propia sexualidad, apareciendo las preguntas: ¿Esto que me pasa es normal?, ¿Cuál se supone que debería ser un esperable rendimiento? o ¿Cuáles son los “tips” para tener una mejor vida sexual?

La desinformación crece y con ésta la cantidad de problemas sexuales.

Dejamos de escucharnos  y escuchamos lo que se supone que debería ser. Así surge la llamada ansiedad de desempeño, porque esperamos un determinado rendimiento que no logramos por este mismo miedo; aparece la dificultad para disfrutar del encuentro sexual, lo que muchas veces termina generando desinterés y falta de deseo; crecen los desencuentros de tiempos e intereses sexuales en las parejas; aumenta la exigencia de tener una alta performance con un compañero/a ocasional.

Y así nos encontramos con los problemas más comunes en sexología:

ü  Trastornos del deseo sexual: por disminución del mismo o falta de interés.

ü  Trastornos eyaculatorios: tanto en forma precoz como en forma retardada.

ü  Disfunción eréctil: tanto al comienzo del encuentro sexual como durante el mismo.

ü  Vaginismo: imposibilidad en la mujer para lograr penetración por contracción de los músculos vaginales.

ü  Dispaurenia: dolor intenso en la vagina al momento de la penetración.

ü  Anorgasmia: imposibilidad para alcanzar el orgasmo.

ü  Además de otros trastornos, tales como parafilias o trastornos de la identidad sexual.

 

Cuando despejamos los pocos casos que se basan en causas orgánicas (problemas físicos, endócrinos, enfermedades asociadas), nos encontramos con un alto porcentaje de causas psicológicas: ansiedad y miedo, altos niveles de autoexigencia, problemas de pareja, estados depresivos, crisis personales, dudas de identidad sexual, existencia de abuso sexual que genera trastornos post traumáticos respecto a la sexualidad.

Y nos lleva a la pregunta, ¿sabemos de qué hablamos cuando hablamos de sexualidad? Podemos hablar de esto con naturalidad, existe una mayor apertura social al tema, pero en la intimidad seguimos desconociéndonos. En esta contradicción, cada vez se cree con más fuerza que la sexualidad funciona con un interruptor que se enciende y apaga, olvidando lo que estamos viviendo, lo que sentimos, cómo estamos con nuestra pareja o si hay algún tema que nos está preocupando de más.

Si bien los problemas sexuales implican tratamientos acordes, de nada sirve si no podemos tener en cuenta que nos está pasando. Porque en el fondo, toda terapia sexual apunta al autoconocimiento sexual y el conocimiento de nuestra pareja, encontrándonos sin formulas ni “tips”. Y no es fácil afrontarlo, pero es liberador poder mirar a la cara a esa parte de nuestra identidad que sabemos que está ahí, que queremos que funcione bien, pero que tan poco sabemos de ella.


Autor: Lic. Bárbara Demattei. Equipo de sexología ETEO.