Insomnio.

Insomnio.

Insomnio.

Cómo mejorar el dormir

 

 
Sueño
 
El insomnio es uno de los problemas del sueño más frecuentes. Se caracteriza por la dificultad para el inicio o el mantenimiento del sueño, lo que produce una disminución en la cantidad, calidad o eficacia del mismo. Constituye una de las principales quejas en las consultas médicas y psiquiátricas, dado el deterioro social, interpersonal y laboral que provoca. Se calcula que entre un 30 y 40% de la población adulta padece de insomnio. 
La presencia de insomnio por tiempo prolongado provoca consecuencias negativas en la calidad de vida y, en particular, se asocia con:
 
• Pobre rendimiento 
• Cambios en el estado de ánimo (ansiedad, depresión)
• Irritabilidad 
• Disminución de la activación durante el día
• Mayor probabilidad de tener accidentes
 
Clasificación:
 
Insomnio primario: podemos identificar algunas causas: estilo de personalidad ansioso y perfeccionista,  ansiedad frente al intento de controlar el ciclo de sueño-vigilia, tensión muscular elevada al momento de tener que iniciar el sueño, aparición de pensamientos asociados a la preocupación por no dormir y sobre los efectos que esto podría tener en el desempeño diario.
 
Insomnio secundario: se asocia generalmente a estrés, ansiedad, depresión, apneas, síndrome de piernas inquietas, pesadillas, etc., o factores ambientales como ruidos, temperatura, entre otros. 
 
Cuándo consultar:
 
- Si se tarda más de 30 minutos en conciliar el sueño.
- Si tiene baja eficiencia. “Sueño no reparador.”
- Si se padece de despertar temprano.
- Si dura menos de 6 horas.
- Si está alterado el sueño al menos la mitad de las noches de la semana, durante un mes. 
 
 
Estrategias para la mejoría:
 
- Pautas para la higiene del sueño: se  le enseñan a la persona ciertos tips, para corregir hábitos que pueden estar influyendo sobre el sueño. El objetivo es minimizar o eliminar los factores externos que contribuyen al problema. Asimismo se le enseña a controlar los estímulos previos al momento de dormir. Algunos ejemplos: no consumir cafeína las horas previas al dormir, no fumar antes de dormir, hacer ejercicio fisico regularmente, pero no intenso antes del dormir. Tampoco se recomiendan grandes ingestas de chocolate o azúcares antes de dormir, así como excesos en los líquidos. Frente al despertar en el medio de la noche, se desaconseja el comer en ese momento. Se sugiere tener un ambiente que propicie el sueño, con la necesaria cantidad de luz, buena temperatura, sin ruidos molestos.
 
-Técnicas de restricción del sueño:  con esta estrategia se apunta a provocar una ligera privación de sueño que producirá una reducción del tiempo que transcurre hasta conciliar el sueño, mejorará la continuidad y facilitará un sueño más profundo, aumentando la eficiencia y la calidad.
 
-Reestructuración Cognitiva: Se llama reestructuración cognitiva al conjunto de técnicas que intentan modificar directamente creencias y/o pensamientos específicos que tienen las personas que padecen insomnio y que las predisponen a tener dificultades del sueño.
 
Fármacos:
 
Actualmente contamos con una gran batería de fármacos para solucionar este problema. Desde las clásicas benzodiacepinas (clonazepam, alprazolam, lorazepam), otros ansiolíticos, hipnóticos, hasta los antidepresivos sedantes. También en algunos casos se pueden utilizar dosis bajas de antipsicóticos, para utilizar el efecto sedativo de los mismos. En función de la evaluación realizada por el médico psiquiatra, éste le dirá cuál es la mejor opcion para Ud. 
 

Autor: Dra. María Laura Alvarez