Trastorno Bipolar

Trastorno Bipolar

Trastorno Bipolar

Tipos, Síntomas, Diagnóstico, Tratamiento

El trastorno bipolar, antiguamente conocido como psicosis maníaco-depresiva, es el diagnóstico psiquiátrico que describe un trastorno del estado de ánimo caracterizado por la presencia de episodios con niveles anormalmente elevados de energía, cognición y del estado de ánimo alternantes con episodios de depresión. Clínicamente se refleja en estados de manía o, en casos más leves, hipomanía junto con episodios concomitantes o alternantes de depresión, de tal manera que el afectado suele oscilar entre la alegría y la tristeza.

Básicamente las personas afectadas por trastornos bipolares presentan tres tipos de crisis anímicas: a) Episodios maníacos y/ó Hipomaníacos; b) Episodios depresivos; c) Episodios mixtos (ver abajo una descripción de estos episodios). Estas crisis se pueden dar en sucesión y separadas por años, meses, semanas, días, e incluso horas. La evolución de los trastornos bipolares es muy diferente en cada persona y depende, en buena medida, del tratamiento recibido. 
 
Se calcula que más del 70% del origen de la enfermedad esta determinado por cuestiones hereditarias ligadas a los genes que se combinan con elementos ambientales. De esta manera es muy importante saber dos cosas: 1) por un lado los trastornos bipolares no dependen del estilo de crianza, ni de traumas psicológicos de la infancia, ni mucho menos de cuestiones vinculados a la voluntad de las personas que los padecen. 2) aunque una persona tenga parientes directos afectados por la enfermedad, esto no quiere decir que inexorablemente la va a padecer sino que tienen una mayor predisposición que el resto de las personas para padecerlos.
 
Período depresivo, síntomas:
 
Sentimientos constantes de tristeza, ansiedad, culpa, ira y soledad y/o desesperanza, desórdenes de sueño, apetito, fatiga, pérdida de interés por actividades de las que la persona antes disfrutaba, problemas de concentración, apatía o indiferencia, despersonalización, perdida de interés en la actividad sexual, timidez o ansiedad social, irritabilidad, dolor crónico (con o sin causa conocida), falta de motivación, e incluso ideas suicidas.
 
Período maníaco, síntomas:
 
Las personas que se encuentran en un episodio maníaco pueden estar eufóricas, irritables y/o suspicaces, con un incremento en sus actividades y cualidades tanto físicas como mentales.
El incremento en la energía y en las actividades es muy común; suele tener verborrea. La necesidad de dormir se encuentra disminuida. La persona suele distraerse rápidamente y puede manifestar e incluso llevar a la práctica ideas irreales, grandilocuentes y sobre optimistas.
 
Hipomanía
 
La hipomanía es generalmente un episodio menor que la manía, y las personas que se encuentran en este episodio usualmente experimentan los síntomas de la manía en menor grado o menos síntomas. La duración es regularmente menor que la manía. Este es considerado como un período «artístico» del desorden, que se caracteriza por una gran cantidad de ideas, un pensamiento extremadamente ingenioso, y un incremento en la energía.
 
Período mixto
 
En el contexto del trastorno bipolar los períodos mixtos son aquellos en los cuales la manía y la depresión clínica ocurren simultáneamente (por ejemplo, la agitación, ansiedad, agresividad, confusión, fatiga, impulsividad, las ideas suicidas, el pánico y la paranoia, ideas de persecución, verborrea, pensamiento veloz y furia).
Los episodios mixtos suelen ser los más volátiles dentro del estado bipolar, debido a que los estados pueden ser activados o desencadenados de forma rápida y simple. Los intentos suicidas, el abuso de substancias psicotrópicas y dañarse a sí mismo suele ocurrir en este estado.
 
Recaídas
 
Algunas personas, incluso estando medicadas, pueden experimentar episodios del trastorno en un nivel menor, o, incluso llegando a experimentar episodios completos de manía o depresión.
Los siguientes comportamientos pueden llevar a recaídas, tanto maniacas como depresivas:
- La descontinuación o terminación de la medicación sin consultar con su médico.
- Estar mal medicado. 
- El consumo de drogas tales como la cocaína, alcohol, anfetaminas u opioides. Estas tienden a empeorar los episodios.
- El dormir  muy poco. 
 
 
Riesgo de suicidio
 
Las personas que padecen de trastorno bipolar tienen una posibilidad incrementada tres veces más de poder llegar a cometer suicidio que la de aquellos que padecen de depresiones mayores (12% a 30%). Aunque muchas de las personas que sufren del trastorno realmente nunca logran cometer el suicidio, el promedio anual de suicidio en hombres y mujeres diagnosticadas con la enfermedad (0.4%) es de 10 hasta 20 veces mayor que en la población general. Individuos que padecen del trastorno tienden a tener tendencias suicidas, especialmente durante los estados mixtos de hipomanía y depresión agresiva.
 
 
Clasificación de los Trastornos Bipolares
 
Hay actualmente una discusión sobre cual es la mejor manera de clasificar los trastornos bipolares. En nuestro equipo, pensamos el espectro bipolar de la siguiente forma: 
 
1) Trastorno Bipolar tipo I
Esta es la forma más conocida de trastorno bipolar aunque no la más frecuente. En esta forma se combinan episodios depresivos con episodios maníacos completos.
 
2) Trastorno Bipolar tipo II
Esta es la forma de Trastornos Bipolar más frecuente. En la misma predominan netamente los episodios depresivos que se combinan con episodios hipomaníacos.
 
3) Trastorno Bipolar tipo III
Esta forma de trastorno bipolar aún no fue incluida en la clasificación del DSM IV pero tiene un amplio consenso en el ámbito internacional. En esta forma de trastorno bipolar los episodios maníacos o hipomaníacos se inician por la administración de antidepresivos.
 
4) Trastorno Bipolar tipo IV
Esta forma de Trastorno Bipolar se da en personas que inician episodios depresivos, episodios maníacos ó episodios hipomaníacos tardíamente y luego de presentar a lo largo de la vida un tipo de temperamento llamado "hipertímico" que está caracterizado por poseer a lo largo de la vida y como característica de base una gran energía, alto nivel de sociabilidad y condiciones de liderazgo.
 
 
Tratamiento
 
Actualmente no existe cura para el trastorno bipolar, pero puede ser controlado. El objetivo del tratamiento consiste en un control eficaz del curso de la enfermedad a largo plazo. Para lograrlo se emplean técnicas farmacológicas y psicológicas. El tratamiento farmacológico se basa en el uso de estabilizadores del estado de ánimo y de las técnicas psicológicas la única que ha demostrado ser eficaz es la psicoeducación. El pilar del tratamiento farmacológico son los estabilizadores del estado de ánimo.
Los antidepresivos no son estabilizadores del estado de ánimo y deben evitarse en pacientes bipolares porque aumentan la frecuencia del ciclado, favorecen la aparición de episodios mixtos y pueden producir viraje a manía. Cuando su uso es imprescindible deben usarse solo durante las crisis y asociados a un estabilizador del ánimo.

Autor: Dra. María Laura Alvarez